COMPARACIÓN MODELOS DE CONSCIENCIA RICHARD BARRET Y KEN WILBER

 

COMPARACIÓN ENTRE LOS MODELOS DE EVOLUCIÓN DE CONSCIENCIA DE RICHARD BARRET[1] Y KEN WILBER.

 

ALBERTO J. MERLANO A.

  





Los niveles de Richard Barrett corresponden aproximadamente a los mismos de Ken Wilber, pero el significado de "niveles de consciencia" de Barrett y de Wilber no son iguales.

Las equivalencias son las siguientes:

1. No aparece en BARRETT                 Identidad prepersonal

2. Consciencia de Supervivencia:          Identidad con el cuerpo

3. Consciencia de relaciones:                Identidad con el grupo

4. Consciencia de auto-estima:          Fase intermedia entre conciencia grupal e identificación con los   propios pensamientos.

5. Consciencia de auto-realización:       Identidad con el propio pensamiento

6. Consciencia del alma:                       Identidad con el yo.

7. Consciencia cósmica:                       Identidad con la naturaleza

8. Consciencia Divina:                          Identidad con Dios

9. Consciencia de Unidad:                    Indiferenciación transpersonal. 

En la descripción de Barrett hay 8 niveles. En comparación con Wilber solo faltaría el más primario: indiferenciación prepersonal. Sin embargo, en la presentación definitiva de los niveles de Barrett de los niveles solo aparecen 7 porque en el nivel 4 Barrett fusiona el 4 y el 5. Parta entender mejor lo que viene usaré como referencia la tabla de equivalencias anterior. 

Creo que la principal diferencia entre el esquema de Barrett y el de Wilber es la diferencia de lo que cada uno entiende por nivel de consciencia. Para Wilber cada cambio vertical produce una trasformación radical en el individuo que lo hace definir su identidad ampliándola. Este es un fenómeno no solo racional sino también emotivo; así en el nivel de Consciencia Divina, yo no solo sé intelectualmente que en esencia soy Dios, aunque no en consciencia, sino que lo SÉ también emocionalmente. Si estoy ubicado el nivel 6 de Wilber, que creo es la etapa en la que está la avanzada de la humanidad, se puede tener una visión de los estados superiores que se aceptan en esta etapa ya como posibles, pero salvo "turisteos" que se haya hecho por ellos no se han vivido, y aun si se ha turisteado por ellos no se está no se está ubicado permanentemente en ellos. 

Es como no estar auto-realizado, pero conocer intelectualmente que es la auto-realización y asociarla con los valores que suponemos caracterizaría esa etapa. Es similar a cuando le hablo a mis estudiantes del estado de fusión con la naturaleza, que entienden más o menos de que les hablo, pero solo a medias y en forma muy imperfecta porque no lo han vivido. O cuando les digo que debemos amarnos los unos a los otros porque somos hijos de la misma madre: el planeta, o del mismo Dios, pero ellos no han experimentado ese sentimiento de unidad con el planeta o con Dios que les permita SABER que todos somos hermanos, y aunque pueden practicar el amor movilizando su voluntad desde el intelecto no poseen la vivencia de la fraternidad universal. Creo que equivale a la diferencia entre conocer y comprender, siendo lo segundo más profundo; así solo comprendemos que es estar enamorado cuando nos enamoramos, o que es lo agridulce cuando probamos la comida china. Todos estos símiles para explicar como veo la contribución de Barrett: como una mirada a los estados superiores de consciencia desde la óptica de un estado inferior.

Por otra parte, las empresas no pueden tener niveles de consciencias distintos a los de sus integrantes y estos en su gran, gran mayoría tienen los de la cultura a la que pertenecen. Solo una fracción muy pequeña de la población mundial, menos del uno por ciento, parece estar en las fases trascendentes, místicas. 

La sociedad y las empresas, serían muy diferentes si la humanidad estuviese ubicada en los niveles de consciencia cósmica o divina. Percibimos la empresa del mañana desde nuestro nivel evolutivo y tratamos de mejorarla SIN CAMBIAR SU ESENCIA, porque solo la podemos percibir desde nuestra atalaya evolutiva, es decir desde lo que creemos serían los niveles superiores de consciencia, conocidos por nosotros solo de oídas, porque no los hemos vivido. Es como si un ciego de nacimiento quisiera entender que es el color rojo, solo se le ocurriría preguntar a qué sabe, qué temperatura tiene, como suena o a qué huele. 

El esfuerzo de Barrett es loable, pero imposible dentro de la definición de consciencia planteada por Wilber. Es claro para mí que un sistema de economía de mercado como hoy lo concebimos, y una empresa como hoy existe, aun la más evolucionada, no sobrevivirían con su actual cultura en etapas evolutivas humanas superiores a la actual. El hombre y la sociedad del futuro, parodiando a Gibrán, no los podemos concebir ni siquiera en sueños, porque solo las podemos ver desde lo que somos, desde la etapa evolutiva en la que estamos. 

Por todo lo anterior sostengo que el enfoque de Barrett equivale a una traslación de poca pendiente, casi horizontal, es decir la empresa percibida desde posiblemente el nivel 5 de Wilber, identidad con los propios senti-pensamientos, proyectada a lo que, desde ese nivel, se supone son los estados superiores de consciencia. Como si un niño tratase de imaginarse desde la perspectiva de los 7 años como verá el mundo a los 21. Por todo ello lo veo más como una teoría de motivación adaptada a la empresa y la sociedad actual que como una perspectiva realmente evolutiva. 

En cuanto a la investigación que sirve de base según Barrett a sus conclusiones, la única posible es transitar desde adentro por los diversos niveles de consciencia, porque lo que es imposible para la masa le es posible al individuo. Al respecto el libro DIARIO de Ken Wilber en donde se relata su propio proceso evolutivo, puede ser muy iluminador. Preguntar a los demás solo reflejará el estado de consciencia en el que está ubicado el entrevistado, sin poderse el investigador substraer del hecho de que solo podrá analizar la información que le suministren sus informantes desde su propio nivel de consciencia. 

Estoy recordando una historia de ciencia ficción donde un terrícola cuenta sus experiencias en civilizaciones galácticas más evolucionadas desde la perspectiva de la civilización terráquea, más atrasada. El libro se vuelve un best seller de humor cósmico. ¿Se imagina el lector nuestras costumbres descritas a la luz de la cultura y el nivel evolutivo de un indígena precolombino? La película Los Dioses están Locos es un buen ejemplo de lo que quiero decir. 

Lo anterior explica para mí, porqué Barrett cree estar haciendo un gran descubrimiento cuando desde mi óptica, solo mira hacia adelante desde su propio nivel evolutivo, imaginándose lo que podría ser, pero estando limitado por la percepción correspondiente a su actual nivel de consciencia. A mí me pasa lo mismo que a Barrett, la diferencia está en que yo me doy cuenta de mis limitaciones y prefiero guardar un "noble silencio" sobre la sociedad y sus instituciones en esos niveles de consciencia arriesgándome si acaso en Administración a Escala Humana, a mirar lo que desde mi observatorio percibo como las mejoras inmediatas que podrían ser hechas a la empresa actual. A fin de cuenta la sabiduría parece empezar con el reconocimiento de la propia ignorancia, por lo menos eso pensaba Sócrates.

El modelo de Barrett es útil para manejar procesos de cambio dentro de las organizaciones actuales de nivel 5 de Wilber, porque la evolución también se da dentro de los propios niveles. Hay etapas en ellos, pero el avance que señala creo que es pretencioso identificarlos como emergencia de nuevos niveles de consciencia en el sentido de Wilber. Estrictamente hablando si es evolución, pero dentro de un marco de referencia relativamente estable, el del propio nivel evolutivo. Se le podría llamar evolución HORIZONTAL, aunque el término no refleja adecuadamente la idea. Es como evolución de poca pendiente, dentro de un estadio o nivel dado. Llegado a un punto emerge la otra fase. En mi opinión lo que genera confusión con Barrett es confundir esas traslaciones de "poca pendiente" con saltos evolutivos de gran magnitud. En otras palabras Wilber y Barrettt están hablando de cosas similares pero  diferentes.

Otro ejemplo: El sistema de economía de mercado está ubicado en el nivel  5 de Wilber. Estamos evolucionando hacia un nivel 6 de Wilber en donde la consciencia de la unidad empieza a aflorar y en donde emerge con fuerza la solidaridad, centrándose la identidad en el que piensa y no en lo que senti - piensa. En ese estadio el esquema de economía de mercado basado en el egoísmo individual, la competencia y la motivación económica necesariamente cambiará evolucionando hacia esquemas económicos más parecidos a los cooperativos y solidarios actuales, que a los de la típica corporación con ánimo de lucro. Schumacher y su concepción de productividad a escala humana tendrá allí cabida, pues no toleraremos deteriorar al hombre en aras de una pretendida eficiencia económica. Barrett para poder hablar de la empresa en estos estadios tendría que plantear como marco de referencia una sociedad diferente a la actual con otros valores que apenas alcanza a intuir. Obviamente al cambiar la sociedad cambiarían las empresas. Por eso afirmo, que sus aproximaciones, cuyo valor no desconozco, se relacionan con evolución dentro de lo que él llama nivel 4, y no con saltos cualitativos hacia otras realidades sociales y empresariales muy difíciles de concebir desde un estado de consciencia inferior al que parece estar en posibilidad de emerger.

El enfoque evolutivo de Barrett parece mirar la tecnología del futuro como una prolongación de la del presente. Hay cambios como el que señala Arthur Clarke del replicador molecular que modificará del todo la idea que tenemos de empresa ¿Qué tan lejos estamos de eso? La FUTUROLOGÍA es un asunto complejo. Pienso que basta con tener una vaga idea de lo que viene. Limitados por la altura desde la que vemos, me parece aventurado trazar un derrotero para la empresa del presente basado en un futuro que ni siquiera podemos concebir con precisión, debido a las limitaciones de las percepciones originadas desde nuestro propio nivel evolutivo. 

Creo que para lograr cambios tenemos que ubicarnos en lo que tenemos y de allí comenzar a proyectar un desarrollo que pueda ser entendido, aceptado y generar compromiso de  quienes tienen que hacerlo posible. La vieja teoría de Rogers: el cliente es quien define su necesidad. Lo hace en función de sus percepciones. Rechazará por utópica, pero principalmente porque no la comprende, cualquier ayuda que se aleje demasiado de su nivel evolutivo. Recuerdo aquello de que el Agente de Cambio debe parecerse lo suficientemente al sistema para entenderlo y ser lo suficientemente distinto para jalonarlo. El que se aleja mucho muere mártir: Sócrates, Jesús, Gandhi, Martin L.King etc. Se convierten en faros, en guías que la humanidad continuamente reinterpretará ajustándolos a su nivel evolutivo, hasta que los trascienda. 



[1] Richard Barrett: Liderando el alma de las empresas. SMS Editores, 2001.

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